
EL NUEVO SUELO
DEL ATRIO DE LA IGLESIA
Apenas unas semanas antes de que comenzaran las fiestas de San Pelayo, se iniciaron las obras de acondicionamiento del suelo del atrio. El objetivo era pavimentar buena parte del lado sur, concretamente crear un espacio sin obstáculos que fuera desde las escaleras del lado este, al lado de la cabecera del templo, hasta llegar al pórtico de entrada a la iglesia. Por otro lado otro tramo uniría las escaleras de la zona sur con la entrada al edificio.
El estado en el que se encontraba el atrio era más o menos bueno desde que se realizaron hace ya unos años las obras de reforzamiento de los cimientos del muro que rodea toda la iglesia, sobre todo el del lado sur que era el que tenía más problemas estructurales. Es una pena que no tenga fotografías de ese momento (aunque si que hice una grabación de video, por aquel entonces en VHS) ya que era doblemente espectacular ver como, por un lado se desmontaban uno a uno cada uno de los sillares de piedra caliza, y por otro la consecuencia de esto último, que quedase a la vista la tierra sobre la que se asienta nuestra iglesia. Dicha tierra era como si hicieramos un corte profundo en un cementerio ya que asomaban algunos huesos humanos, consecuencia de la antigua función que tenia el atrio, la del camposanto.
Pues bien, como decía el terreno alrededor de la iglesia estaba allanado y no presentaba malas condiciones, eso si, no dejaba de ser tierra y polvo. La única zona que ha estado adecentada ha sido el pórtico, con una base de cemento y un pavimento realizado a base de cantos rodados que le da un aspecto antiguo y que estaba ligeramente elevado de la zona de tierra. Algo que se hizo posteriormente fue una pequeña prolongación hacia la eslalera sur, con los mismos materiales, pero con el tiempo se había hundido ligeramente.
En estas fotografías podemos ver perfectamente el antes y el después. Ambas pertenecen al día de San Pelayo, justo al momento en el que una vez terminada la misa comienza la procesión por las calles de Olivares. En la fotografía de hace un par de años, la de la izquierda, se ve muy bien como estaba el suelo por aquel entonces. La parte elevada es la más asentada, sin embargo se ve el hundimiento del suelo una vez se bajaba el escalón, esa parte estaba en inclinada asi que la procesión nada más salir se dirigía hacia las escaleras del lado este, a cuyos pies se comenzaba el primer baile de jotas en honor al santo. En la foto de la derecha estamos ante la procesión del 2009, donde ya vemos el recién estrenado suelo del atrio y algo novedoso: gracias a esta obra el primer baile de jotas se ha realizado este año a las mismas puertas de la iglesia.
En definitiva, al igual que las obras de rehabilitación del suelo interior de la iglesia de San Pelayo, el acondicionamiento del atrio ha sido un acierto ya que nos permite a todos tener un mejor acceso al templo.
AGOSTO 2009 |