SENDERISMO

RUTA DE LA RIBERA

Hace unos años, cuando en Olivares abría sus puertas el Centro de Turismo Rural de Casa el Agapio ya se empezaba a explotar el tema del senderismo, con rutas organizadas que entonces se hacían en unos simpáticos burros, no faltando por supuesto las bicicletas o hacer los recorridos simplemente a pie.

Con los años esa idea se ha recuperado para el pueblo, trazando diferentes rutas aprovechando los numerosos caminos que todavía hoy siguen siendo fundamenteles para nuestros agricultores y ganaderos. En concreto se han configurado cuatro recorridos, si bien hace un par de años, cuando empezó a cuajar el proyecto, eran sólo tres: la Ruta de la Ribera, la de Valdefuentes y la de La Atalaya.

Asi aparecían de hecho las tres señalizadas en el plano indicador de las mismas que, inaugurado en noviembre del año 2007, se encuentra a los pies del Centro de Día (antiguas escuelas) y que podemos ver en la foto de al lado. Hace poco que ese plano, de lectura algo dificil, se ha sustituido por uno más actualizado, sencillo y completo ya que a las rutas anteriormente citadas se ha añadido una cuarta, la Ruta de las Solanas. Y es más que probable que con el tiempo se puedan añadir algunas rutas más ya que todavía quedan caminos con los cuales se pueda hacer algún recorrido interesante.

Si al final os decidís a hacer la ruta de la Ribera en bicicleta estad atentos a este tramo ya que la vegetación abarca todo el camino y el paso en bicicleta se hace bastante complicado, siendo recomendable hacer parte de este trayecto a pie.

 

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El senderismo es algo que casi sin querer hemos hecho con bastante frecuencia desde pequeños, de hecho la ruta que ahora nos ocupa la habré recorrido en bicicleta decenas de veces, y al igual que yo la mayoría de los olivareños. Y es que poder cojer la bicicleta, sobre todo en primavera y verano, y perderte por los numerosos caminos que rodean el pueblo es una esperiencia que mezcla el deporte con la aventura.

 

 

La ruta que ahora nos ocupa, la de la Ribera, es quizás la más sencilla de todas, sobre todo por ser prácticamente llana, lo cual le da una dificultad de grado bajo, a diferencia de sus compañeras, que al tener buena parte de sus caminos en desnivel adquieren una dificultad media. El recorrido dibuja un triángulo casi perfecto en el cual el paisaje de la ribera del río Duero ocupa íntegramente uno de sus lados durante aproximadamente tres kilómetros. La ruta de la Ribera tiene una longitud total de algo más de 7 kilómetros, para los cuales a pie se vienen a emplear poco más de dos horas.

 

Para comenzar la caminata nos situaremos en El Postigo, donde contemplaremos el actual mapa de senderismo cuyo detalle podemos ver en la fotografía superior. Los caminos por los que discurrirá el recorrido se han agrupado bajo la denominación de PRC-VA 24. Una vez estudiado el recorrido nos dirigiremos hacia las afueras del pueblo en dirección a Villabañez, y tras pasar el polideportivo veremos el inicio del recorrido tal y como vemos en la imagen inferior.

 

Las diferentes rutas que se han diseñado están bastante bien señalizadas mediante postes con flechas indicadoras en las cuales aparecen detalles del camino por el que discurre la ruta como la distancia y el tiempo estimado en hacer el recorrido. En este caso y tal y como vemos, en este punto se inicia no sólo la ruta de la Ribera, sino también la ruta de las Solanas. El primero de los tramos es completamente recto y llano, de unos 1,4 kilómetros, por el Camino del Baubín.

 

El tramo nos deja bonitas panorámicas del pueblo, el cual dejamos a nuestras espaldas, y nos permite contemplar buena parte de la ribera del rio Duero desde la distancia. Durante esos 1,4 kilómetros caminaremos por la PRC-VA 24, una via en buenas condiciones en la cual no disfrutaremos de ninguna zona de sombra, algo que si que tendremos y en abundancia en el siguiente de los tramos. A pesar de que no hay perdida posible, las marcas que nos indican que estamos en el camino correcto aparecerán durante el recorrido. En este caso de han utilizado los diferentes sifones situados a la izquierda del camino, entre la cuneta y las tierras de cultivo, para guiar a los senderistas con una marca distintiva que nos acompañará en el viaje, se trata de dos líneas de trazo grueso con dos colores, el blanco y el amarillo.

 

Tierras en las cuales vemos la variedad de cultivos existentes, cebada, ajos, remolacha, y por supuesto las viñas, que estarán muy presentes a lo largo de todo el recorrido por motivos mas que obvios.

 

El Camino del Baubín traza desde Olivares una linea recta que llega justo a los pies de la ribera, es precisamente en ese punto en el cual concluye este primer tramo de la ruta, si bien si continuamos por este mismo camino podremos disfrutar del recorrido de la ruta de las Solanas, camino del pago de Zurita, que ya veremos en la web dentro de unos meses. Asi pues, nos toparemos directamente con otro de los postes indicadores.

 

El segundo de los tramos, de 1,6 kilómetros, va desde el camino del Baubín hasta el puente renacentista, bordeando la orilla norte del río Duero. Andando no nos llevará más de 25 minutos. Es precisamente esta parte en la que nos encontraremos con una vegetación más concentrada, sobre todo durante los primeros 500 metros aproximadamente, donde el camino apenas es visible como podemos ver en la imagen.

 

El camino que corre paralelo al río en este tramo llega un momento en el que se interrumpe, justo a la altura del Camino de las Braguillas, que nos conduce hacia la carretera que une Olivares y Quintanilla. Si haceis la ruta en bicicleta teneis dos opciones llegados a este punto, o bien seguir avanzando paralelo al Duero atravesando la tierra de cultivo hasta que de nuevo aparezca el camino (en apenas unos metros) o bien si vamos en bicicleta no nos llevará más de cinco minutos desviarnos por "Las Braguillas" y a continuación bajar hacia el puente renacentista.

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De las cuatro rutas que podemos disfrutar por los alrededores de Olivares, la senda de la Ribera es la única en la cual nos encontraremos con monumentos artísticos, concretamente con el puente renacentista sobre el río Duero. Al llegar a este punto podremos refrescarnos la cara (que no beber ya que no es potable) con el agua de la Fuente de los dos Caños, punto en el que se ha ubicado un panel informativo con una breve explicación de la historia de esta construcción.

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La ruta continua paralela al río, dejando atrás el puente, por el Camino de la Guindalera, una via en muy buenas condiciones que avanza prácticamente hasta la bodega de Matarromera, ya en término de Valbuena de Duero. Nuestro camino por la ruta no va tan lejos, concretamente da un giro hacia el pueblo para completar el recorrido una vez que pasamos las instalaciones para abastecer a las poblaciones del Valle del Esgueva con agua del Duero. Es en ese punto en el cual podemos contemplar bellas panorámicas de la villa, tal y como podemos ver en la imagen.

 

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Desde el puente, avanzando por el Camino de la Guindalera, tendremos unos 2,5 kilómetros de recorrido, a pie unos 45 minutos y en bicicleta unos 10 contemplando el paisaje. Tras pasar las instalaciones citadas anteriormente nos encontraremos con el poste de la ruta, que nos manda directos hacia el pueblo.

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El camino esta rodeado por tierras de cultivo y por alguna granja de ovejas (ojo en este punto a un mastín que nos ladrará un poco para saludarnos). Tras recorrer este último kilómetro de la ruta entraremos de nuevo en la villa por el lado este, justo a la altura del nuevo canal, donde veremos el último de los postes que nos marca un tramo final de 200 metros hasta llegar a la altura del palomar, donde termina nuestra senda.

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En definitiva, una ruta muy agradable a la vez que sencilla para poder disfrutar de la naturaleza y el paisaje y las panorámicas de Olivares desde su parte suroeste y sureste. Muy bien señalizada, aunque se echa en falta alguna mesa con banquetas, como las instaladas en la ruta de Valdefuentes a al altura de las bodegas. El tramo cercano a zurita es el más complicado, con abundante vegetación, cierto es que es un camino mucho menos transitado y eso hace que apenas se vea la tierra. Por lo demás os recomiendo que os pongais la ropa de deporte y disfruteis de esta ruta por que realmente merece la pena.

 

JUNIO 2010