
EL NUEVO SUELO
DE LA IGLESIA DE SAN PELAYO
Como hemos visto ya en otros artículos, la iglesia de San Pelayo está recuperando poco a poco la vitalidad que tenía cinco siglos atrás, por aquel entonces nacía un imponente templo cristiano que dominaba la ribera del Duero y que, bajo un estilo gótico tardío, esperaba ansioso que Juan Soreda y su equipo de trabajo concluyeran las obras del retablo mayor, cumbre del plateresco. No sabemos como era exactamente el suelo por aquella época, pero posiblemente no fuera muy distinto del que hemos visto hasta ahora, con piedra caliza en el pórtico y el resto con baldosas cuadradas formando rectángulos que se enmarcaban con maderas. En la foto superior se puede ver el resultado de unas obras que comenzaron ya hace unos cuantos meses, por aquel entonces la iglesia cerraba totalmente sus puertas hasta aproximadamente el mes de mayo, y es que, como veremos en otro artículo, no iba a ser la única actuación en el interior del templo, además de acondicionar el pavimento interior se sustituiría la antigua escalera de acceso al coro por una más moderna. Hemos visto una foto del resultado final, veamos ahora varias imágenes de como estaba el suelo antes de las obras. En estas dos fotografías tenemos una vista general de las tres naves.
La seguridad es un aspecto muy importante para una iglesia, y no me refiero únicamente a las alarmas que se puedan instalar para evitar robos, como el que ocurrió en enero de 1987. Si la iglesia tiene un pavimento irregular, con baldosas hundidas y rotas se crearán obstáculos importantes para el acceso. Hasta hace unos meses lo primero que hacíamos nada mas atravesar el arco gótico de entrada a la iglesia era mirar hacia el suelo para no caernos. Si tenemos en cuenta que los que más van a misa son nuestros mayores, muchos de ellos octogenarios, el peligro era aun mayor. Veamos con más detalle el antiguo suelo.
Como se puede apreciar el estado era bastante lamentable y era necesaria la restauración. El Ayuntamiento de Olivares se encargó de buscar las ayudas para acometer la obra, financiada por la Junta de Castilla y León y su Consejería de Cultura y Turismo, y cofinaciada por el Fondo Europero de Desarrollo Regional. El presupuesto final ascendió a 91.162,92 euros, y la empresa encargada del proyecto sería STOA S.L.
El resultado sin duda ha sido muy positivo ya que se han eliminado todas las barreras, igualando el nivel de los suelos de las naves y del altar, zona restaurada anteriormente con motivo de la inauguración del entonces recién restaurado retablo mayor y, cuyo suelo es de mármol. En conclusión, la iglesia ha recuperado parte de su antiguo esplendor gracias a una acertada restauración de su pavimento y se ha convertido en un templo libre de obstáculos en su interior.
JULIO 2009
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