
NEVADAS EN OLIVARES
26-27 de Diciembre de 2004 y 10 de enero de 2009
Articulo: Jorge Martín. Fotografías: Jose Antonio Encinas. Lo de ver nevar en Valladolid siempre ha sido algo poco común, no voy a decir que nunca lo hiciera en Olivares pero si que es cierto que tampoco podemos afirmar que estemos acostumbados a ello. Una vez al año, a lo sumo dos, y a veces ninguna en 365 días.
Sin embargo en esta ocasión desde diciembre de 2008 ha nevado unas 4 o 5 veces, un par de ellas copiosamente, siendo la más importante la del día 10 de enero de este año. Olivares amanecía ese día cubierto por una gruesa capa de nieve y con temperaturas bajo cero.
Y este es el resultado, imagenes verdaderamente preciosas del paisaje olivareño cubierto de blanco, como en la foto superior donde vemos las últimas casas al norte del pueblo, justo a los pies de "La Atalaya". La iglesia de San Pelayo también nos deja imagenes como estas que captó Jose Antonio en plena nevada a los pies del campanario, donde las palomas apenas encontraban refugio con tanta nieve.
Antes de remodelar la web, tenía un artículo en olivaresdeduero.tk en el que os mostraba las fotos tomadas entre los días 26 y 27 de diciembre de 2004 en Olivares, días en los que nevó copiosamente sobre la villa. Aprovechando este artículo voy a recuperar esas imágenes. La foto que veis arriba pertenece al 2009, las de abajo, las dos primeras tomadas casi desde el mismo sitio, son de las navidades del 2004.
Si os fijais el campanario de la iglesia aun conservaba su viejo aspecto, con los vanos del lado norte tapiados con ladrillos. Debajo se puede ver, a la izquierda, la carretera que sube hacia el páramo, dirección Castrillo, cubierta de nieve y hielo.
Las mejores panorámicas del pueblo se toman desde el páramo, donde se puede subir por esta carretera hasta la última pendiente o eligiendo el camino que sube a vallehelao, por las bodegas. La foto que se ve aquí es la vista que tenemos desde lo alto de la subida a Castrillo.
Un poco de zoom sobre la iglesia de San Pelayo......
Desde el mismo punto, girándonos ligeramente a la izquierda se capta la picota del palacio, abajo a la derecha, totalmente blanca, con Olivares a los pies y al fondo la ribera del Duero y la vecina Quintanilla de Onésimo.
Esta vez si utilizamos el camino de vallehelao para regresar al pueblo. Es un camino que pasa por las bodegas, a cuya altura esta tomada esta fotografía, y que muy pronto veremos con más detalle en esta web ya que forma parte de una de las rutas que, o bien andando o en bicicleta o a caballo, podemos recorrer cerca de la villa.
Y ya en el pueblo las calles cubiertas de nieve y la fuente que hay cerca de la Plaza en plena caída de copos. Esperemos que pronto podamos volver a disfrutar de alguna de estas nevadas sobre Olivares, ya que como se aprecia en las fotos, merece la pena.
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