Artículo: J. M. Fotografías: Carmelo Velasco
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EL NUEVO MANTO

DE LA VIRGEN DE LA ESTRELLA

 

 

 

 

 

 

Hace un año por estas fechas todo eran prisas, faltaban unos pequeños detalles para que todo estuviera listo, pero tampoco había que dejarse llevar por la impaciencia, sobre todo después de tantos meses de duro trabajo. Había llegado el mes de septiembre y en apenas unos días comenzarían los actos en honor a nuestra patrona. Un olivareño, motivado por una promesa hecha años atrás a la Virgen de la Estrella, se había propuesto hacerla un nuevo manto, bordado completamente a mano, y estaba a punto de cumplirla.

Efectivamente como ya sabemos todos, hace ahora un año que en Olivares se celebraron las fiestas de La Estrella con la noticia de que la Virgen estrenaba un nuevo manto. Es algo que por otra parte no deja de ser normal, vamos a ver, tampoco es que todos los años se le haga un manto, pero si que es cierto que no era la primera vez ya que han sido otros los olivareños que le han hecho un regalo parecido. Sin embargo las diferencias en este caso son bastante notables, en los casos anteriores cuando se confeccionaba un nuevo manto para la Virgen se solían reutilizar las telas de algún vestido de novia, algo que no ocurre en este caso. Y por supuesto era un trabajo para el cual los hombres no estamos preparados, o eso al menos era lo que creíamos.

Hace ya más de cuatro años que Carmelo Velasco, vecino de toda la vida de Olivares, por diversas circunstancias realizó una promesa a nuestra Virgen. A cambio de concederle su deseo éste se comprometía a hacerle un nuevo vestido. Y la Estrella hizo su parte, cumplió con creces su deseo, así que era el momento de empezar a cumplir su promesa. Pero, ¿Cómo me las voy a arreglar para regalarle un manto a la Virgen si yo apenas se coser?. Eso es lo primero que debió de pensar Carmelo, de ahi que lo que el planeó en un primer momento fue encargarle a alguien más profesional en este sentido que le ayudará en esta empresa. Unas monjas, muy habilidosas en estas artes, podrían ser la solución, sin embargo, movido por el buen consejo, se dio cuenta de que la promesa no se cumpliría realmente si el manto no lo confeccionaba él personalmente.

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En mi visita a la casa de Carmelo, donde amablemente me contó con todo detalle toda la historia, me resultó gracioso como al final se decidió a realizar él mismo el manto. Me contó que había noches en las cuales soñaba que se encontraba con un niño de cabellos dorados que le recordaba que aun no había cumplido su promesa."No has cumplido tu promesa", "¿Qué promesa?", a lo cual el niño respondía "tú sabes". LLegado este extremo en el que la conciencia no te deja tranquilo, y a pesar de que no sabía como confeccionar el manto, Carmelo se decidió y buscó los materiales para hacerlo.

El manto mide unos 2,40 metros de largo por algo más de dos metros de ancho, lo cual hace que se asemeje más al tipo andaluz que al castellano, mas corto. En Andalucía los mantos de vírgenes como la Macarena se caracterizan por sus grandes dimensiones, con unas faldas que caen abundantemente a ambos lados y con una cola del vestido también pronunciada, algo que se soluciona con unas andas procesionales muy vistosas a la vez que grandes, evitando que cuelguen en exceso los bordados. En el caso de la Virgen de la Estrella hay que tener en cuenta que es una pequeña talla vestidera que va sobre unas pequeñas andas, con lo que los mantos cortos son más apropiados ya que no caen hacia el suelo. Para su confección se utilizó una mezcla de seda y raso, la llamada "Piel de Ángel". Su tacto es como la seda misma sin embargo es más resistente y no se rompe tan fácilmente al coser, algo que en este caso era bastante importante ya que Carmelo eran primerizo en este oficio. Para los dibujos bordados a mano emplearía hilo dorado y de otros colores, junto con cristales, algunos con forma de estrella, que servirían para decorar. Son motivos vegetales fundamentalmente, destacando además cuatro cruces de oro situadas en el frente, a los lados, y en la parte superior del reverso del manto, coincidiendo con la espalda de la Virgen. Por otra parte, tanto en el frente como en la parte trasera del manto se repiten a escala mayor dos letras que aparecen unidas por la base, la A y la M, en alusión a "AVE MARIA". Después de realizar el diseño en papel de estas letras lo dispuso sobre el manto y lo cosió con un fino hilo que, una vez retirado el papel, le serviría de guía para completar el bordado.

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Pero este regalo a nuestra Virgen de La Estrella no se limitaba únicamente a realizarla un manto, además Carmelo bordaría a mano un pequeño pañuelo con puntilla en oro diseñado para que colgara entre sus dedos, si bien finalmente no se le colocó por consejo de los restauradores ya que podía dañar la policromía. Además de la Virgen sobre sus andas, en las procesiones de la patrona se saca un estandarte que la acompaña, de tal forma que en esta ocasión también diseñó un estandarte nuevo, hecho en raso. Justo en el centro a primera vista nos parece ver una fotografía de la Virgen, pero en realidad es un cuadro hecho en punto de cruz basándose en una fotografía que otro olivareño, Fermín, le prestó para que le sirviera de patrón. Arriba de este cuadro aparece bordada en oro una estrella, y en la parte inferior de nuevo se repiten las iniciales del Ave María.

Para concluir comentaros que Carmelo empleo dos años para bordar artesanalmente tanto el manto, como el pañuelo y el estandarte (sólo para este último necesitó unos 6 meses). Llegó el mes de septiembre y por el pueblo ya se oía decir que alguien le iba a regalar un manto a la Virgen, con lo cual siguió trabajando hasta las tres de la mañana del día anterior al de la fiesta. Finalmente y a petición suya, él, junto con la Mari, Dioni y Tere vestirían a la Estrella para que al día siguiente, el de la subida a la iglesia, pudiera lucir su nuevo manto. El momento fue emotivo, se escapó alguna lágrima, habían sido casi cuatro años desde que hizo la promesa y tras un duro trabajo la cumplió, y ver a la Virgen de la Estrella con ese manto le llenó de satisfacción.

 

SEPTIEMBRE 2009