
Desde hace unos años el pueblo ha ido experimentando un cambio de imagen, de la despreocupación hemos pasado a la actuación, y eso lo han agradecido fundamentalmente nuestros edificios históricos. Así la iglesia de San Pelayo ha visto como se restauraba su magnífico retablo plateresco, como se reforzaba y limpiaba el atrio o como se solucionaban los problemas de su torre camapanario. Por otra parte a la ermita de la Virgen de la Estrella se la dotaba de una nueva cubierta de bóveda de cañón, se pintaba todo su interior y se restauraba su fachada de piedra caliza. Y asi podríamos continuar con más actuaciones que sin embargo no se han centrado única y exclusivamente en nuestro patrimonio. La modernidad de un modesto pueblo como Olivares también se logra con mejoras que los olivareños puedan disfrutar todos los días.
El nuevo Centro de Día, el equivalente al antiguo hogar para los jubilados, es el edificio público de más reciente inauguración en Olivares. Se ha construido en el mismo lugar en el que antes estaban las antiguas escuelas del pueblo.
Este edificio que se puede ver en la foto superior era la antigua escuela de Olivares de Duero, donde estudiaron en su día las personas más mayores que viven hoy en el pueblo. Desde hace ya más de 10 años, si no me equivoco, estas escuelas dejaron de ser útiles y se levantaron unas nuevas a escasos metros de este edificio, muy cerca del palomar. Hasta el año 2007, fecha en la que comenzaron las obras del edificio actual, las viejas escuelas sirvieron como hogar para los jubilados del pueblo, que pasaban las horas entreteniendose con juegos tan populares como el tute o la brisca. El ayuntamiento de Olivares de Duero pudo gracias a la colaboración de la Diputación de Valladolid levantar este nuevo edificio destinado sobre todo a nuestros mayores. A continuación os muestro fotografías del proceso de construcción del nuevo Centro de Día.
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