
EL BAPTISTERIO
Y LA CAPILLA SUR
Una de las actuaciones más recientes que se han efectuado en la iglesia de San Pelayo ha sido el acondicionamiento de una de sus capillas bajas del coro como pequeño museo. Hablo del antiguo baptisterio del templo, es decir, el lugar en el que se realizaban los bautismos. Se trata de un espacio abandonado hasta hace apenas unos meses, utilizado como simple almacén de objetos litúrgicos de todo tipo, desde pequeñas imágenes que habían perdido gran parte de su policromía a trozos de madera que pertenecían a algún retablo menor que ya había desaparecido. En el caso de la iglesia, estas capillas (tres en total, una por cada nave) eran las partes más abandonadas del edificio, algo que ha ido cambiando gracias al interés de nuestro párroco Nacho por recuperarlas y a la colaboración desinteresada de muchos vecinos. Ya en esta web, en el artículo sobre la restauración de la torre campanario (interior) veíamos como se ha recuperado una de las capillas, la que antiguamente estaba tapiada y daba acceso a las campanas. La central, la más grande, sigue de momento como almacén temporal (por no decir coloquialmente trastero), eso sí tapada con una enorme sarga.
Calvario, capilla sur de la iglesia Desde hace ya unos años se oía por Olivares la idea de realizar dentro de la iglesia un pequeño museo, aprovechando diferentes objetos litúrgicos de orfebrería, así como diversas tallas en madera y escayola. Siempre se pensó que el coro bajo podía ser la mejor opción ya que había dos capillas que, arreglándose y acondicionándose, podían ser el recinto ideal para exponer, algo que ya ha pasado de alguna manera en la del antiguo acceso al campanario. Precisamente y tal y como vemos en la fotografía de arriba fue esta capilla, la más cercana a la puerta, la primera en ser acondicionada.
Tallas de la Virgen y San Juan, capilla sur Aparecen tres tallas de madera policromada que conforman un típico calvario, con la Virgen y San Juan flanqueando a Cristo, una representación que podemos ver a su vez en lo alto del retablo de San Pelayo. Las tallas de la Virgen y San Juan son renacentistas, de escuela castellana, el Cristo es posterior y ya se encontraba en el templo, justo encima de la pila con agua bendita que hay en el pilar más cercano a la puerta, tal y como vemos en la fotografía inferior derecha.
Cristo crucificado. A la derecha vemos su anterior ubicación, en el pilar de la entrada, encima de la pila de agua bendita Después de habilitar la capilla sur se decidió recuperar otra de las capillas , la del BAPTISTERIO. Este espacio (foto inferior) está situado al norte del templo, muy cerca del muro por el que entraron los ladrones que se llevaron, hace ya más de 20 años, diez valiosas tablas del recien restaurado retablo mayor (se recuperaron todas menos la del profeta Balaán). La capilla esta cobijada bajo un arco rebajado o carpanel gótico y cubierta, al igual que la nave del templo, por bóveda de crucería estrellada.
Al fondo la capilla norte en obras
Con el paso de los años y con el fin de dar acceso a la parte alta del coro, se decidió levantar una escalera de caracol de madera, protegida por un muro circular para ocultarla, algo que hizo que parte del arco carpanel quedara tapado. Como ya comentaba a principios del mes de noviembre, aprovechando las obras de restauración del suelo de la iglesia se ha decidido suprimir esta escalera, a mi parecer de forma muy acertada ya que, por un lado es un añadido posterior a la construcción del templo, y por otro oculta de manera notable el arco carpanel o rebajado de la capilla, tal y como se ve en la foto. Después de retirar todos los objetos acumulados en este espacio y de una profunda limpieza y consolidación de algunas partes del muro algo deterioradas la capilla recuperó su esencia gótica original, con la pila bautismal en el centro.
Alrededor de la pila hay una bancada corrida que se ha aprovechado para ubicar diferentes tallas que estaban almacenadas en diferentes partes de la iglesia. Justo enfrente, nada más entrar vemos quizás la talla mas destacable, la de una Inmaculada Concepción, imagen barroca de la Virgen sobre la media luna y con las manos en señal de oración. Hay también un San Sebastián, barroco, y varios santos del mismo estilo. Por lo demás, diversas esculturas modernas en escayola de escaso valor y algunas vestideras.
En conclusión, la iglesia de San Pelayo está en un proceso de recuperación que dura ya mas de 25 años. La restauración de la cubierta del edificio en los años ochenta dio paso a la del retablo mayor, se reparó el muro del atrio, se hizo el jardín de la subida hacia Castrillo, se recuperó la torre campanario...y ahora estas dos capillas recuperadas y más proyectos que poco a poco iremos incluyéndolos en la web.
Noviembre 2008
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