RESTAURACIÓN DE LA ESPADAÑA DE LA ERMITA. 2ª PARTE

Reportaje y fotos: Pedro Martín Niño

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Por fin podemos decir que las obras de restauración de la ermita están terminadas. El lunes 21 de noviembre de 2011 subí al andamio con el restaurador para dar un último vistazo in situ del trabajo realizado y hacer unas fotografías de como quedó la colocación del plomo en la parte superior del frontón partido de la espadaña.

Tal y como veíamos en la primera parte de este artículo, el daño en esta parte era muy considerable. En las fotos de arriba podemos ver como quedó la piedra ya restaurada. Las partes de piedra muy deterioradas, así como las que faltaban y en su día sustituyeron por ladrillos, han sido reemplazadas por mortero de restauración, muy apreciable a simple vista y fácil de distinguir de la piedra original. Este mortero de restauración queda unido a las piedras originales mediante unas finas varillas de fibra de vidrio fijadas con resina.

 

 

Algo que ha encarecido el presupuesto pero que sin duda garantiza el buen estado de las piedras para el futuro son las planchas de plomo. Estas han sido colocadas justo encima de las piedras de la parte superior de la espadaña, algo que se puede ver a simple vista desde la calle ya que vemos como un bordeado oscuro. Las planchas evitaran filtraciones, humedades y protegerán la piedra ante las inclemencias del tiempo.

 

 

Este día 21, sobre las doce de la mañana, ya estaba desmontado el andamio y lucía en todo su esplendor la fachada con su nueva cara recién arreglada. Tanto la parte técnica, aparejadores, restauradores, etc, como los que hemos podido seguir el proceso de toda la obra, hemos quedado satisfechos. Creemos que ha quedado restaurada muy bien y lo que es más importante, para mucho tiempo.

 

Desde asquí quiero agradecer a las personas que lo han hecho posible, asesorándonos por un lado y por otro ayudándonos económicamente para poder llevarlo a cabo: Pedro Julio Baz, aparejador del Arzobispado de Valladolid y director de la obra, Jose Luis Velasco, antiguo párroco de Olivares y ahora en cargos de Patrimonio, Ayuntamiento de Olivares de Duero y Nacho, nuestro actual sacerdote. A ellos y a la empresa Pabema que se encargó de su restauración, muchas gracias.

Resaltar también el esfuerzo económico que ha tenido que asumir la cofradía Virgen de la Estrella. Hemos empleado en ello todos nuestros ahorros y no solo eso, hay una parte importante del presupuesto que ha sido financiada a través de la subvención concedida por la Diputación de Valladolid. El resto nos lo ha financiado el arzobispado concediéndonos una especie de préstamo sin intereses y que naturalmente tenemos que devolver en los próximos años, por lo que, ahora más que nunca, pedimos a todos los devotos de la Virgen de la Estrella y olivareños en general colaboren económicamente a través de donativos que, por pequeños que sean, se os agradecerán.

 

 

DICIEMBRE 2011