ENCIERROS

2009

 

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Texto: J.M., fotografías: Jose Antonio Encinas y J.M.

Visto el éxito que tuvieron los encierros de vaquillas el año pasado, en estas fiestas de San Pelayo 2009 no podían faltar a su cita. Sin embargo, no es algo a lo que debamos acostumbrarnos, sobre todo si tenemos en cuenta que es una actividad muy costosa y que requiere un grado muy alto de participación y colaboración, tanto física como sobre todo económica. Este año sin embargo se contaba con el aliciente de que el propio Ayuntamiento de Olivares financiaba parte de los encierros, algo que como ya sabemos no paso en la anterior edición.

Una novedad con respecto a los anteriores fue el que se incluyeran en el programa los "carretones", unos graciosos y llamativos toros sobre carretillas que hicieron pasar un buen rato a los más pequeños, aunque algunos ya entrados en los treinta se animaban a hacer algún que otro corte, otra cosa sería hacerlo después con las vaquillas.

 

 

En el 2008 los encierros comenzaron sobre las 19:30 aproximadamente, algo que perjudicó sobre todo a las vaquillas, que acabaron sin aliento debido a las carreras que se dieron cuando el sol aun calentaba de lo lindo. Quizás para evitar que se repitiera esto último, en esta ocasión los encierros se retrasarían casi dos horas más tarde, cuando ya no calienta tanto, aunque con el problema de la luz, ya que en apenas un par de horas anochecería.

Los carretones ayudaron a que la espera fuera mucho más agradable, y es que mientras en la plaza seguían las carreras de los niños y los toros de juguete, en la ermita se procedía con cuidado a la descarga de los cajones con las reses.

 

 

 

De nuevo saldrían por las calles de Olivares cuatro vaquillas, en este caso de las ganaderías de Puerto de San Lorenzo, Hernández Plá y Sánchez Herrero. Alguna de ellas tenía unos cuernos impresionantes, como se puede ver en el recorte superior, perteneciente al cartel de este año.

 

 

Si que se notó en las carreras, tanto de las vaquillas como de los corredores, que el calor era menos sofocante, de hecho cuando salió la primera vaquilla buena parte del recorrido ya se encontraba bajo la sombra. Esto, unido a que estos encierros ya son más conocidos en la zona, hizo que fueran todo un éxito y se acercaran a nuestra villa numerosos visitantes.

 

Como ya os decía, los encierros comenzaron pasadas las nueve de la tarde, con lo cual en cuanto salío la tercera vaquilla ya había anochecido, con lo que los festejos pasaron a ser nocturnos. Afortunadamente se habían cambiado las farolas de la calle Santa María, la que une el postigo con la ermita, con lo cual no hubo mayores problemas.

 

 

Concluyendo, los encierros son garantía de éxito, sobre todo en esta zona de la ribera del Duero, en donde los festejos taurinos son una referencia en pueblos como Peñafiel o Tudela de Duero. Para Olivares de Duero, una villa que no llega a los cuatrocientos habitantes es todo un lujo el poder haber recuperado una tradición como esta, habiéndola realizado con éxito durante dos años seguidos, pero las dificultades a la hora de mantener estos festejos cada fiesta de San Pelayo son muchas, y no podemos asegurar a día de hoy que en el 2010 las volvamos a repetir. Esperemos que sí, pero sólo con el tiempo lo veremos.

 

 

AGOSTO 2009